“INSTRUYE AL NIÑO EN SU CAMINO Y AÚN CUANDO SEA VIEJO NO SE APARTARÁ DE ÉL”   Proverbios 22:6

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Te invitamos a celebrar este día del niño junto a tus hijos o sobrinos; llévalos al parque, cómprales un helado, interpreta los sonidos de los animales, conviértete en su superhéroe o su hada mágica, y en especial, regálele un libro de cuentos, pero celébralo. Hazles saber y demuéstrales que los amas y que, por ellos tu vida es especial y única; porque con una sonrisa, eliminan todo la tristeza o el estrés del día a día.

El 20 de noviembre de 1954, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó y proclamó su aprobación de reafirmar los Derechos Universales de los niños, lo cual ya desde 1924 se había comenzado a tratar en Ginebra, Suiza, debido a una profunda preocupación por la protección de los niños, luego que terminara la Primera Guerra Mundial.  La fundadora de la organización “Save The Children”, Eglantyne Jebb, fue una de las primeras activistas sobre esta situación. Esta organización junto con ayuda del Comité Internacional de la Cruz Roja, con sede en Suiza, impulsó la adopción de la primera Declaración de los Derechos de Los Niños.  Esta declaración fue sometida para su aprobación ante la Liga de Las Naciones, la cual adoptaría y ratificaría en la Declaración de Ginebra sobre los Derechos de los niños el 26 de septiembre de 1942. El año siguiente durante la Conferencia Mundial sobre el Bienestar de los Niños, se declaró por primera vez, el Día Internacional del niño.  La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo festeja cada 20 de noviembre el día internacional (de la ratificación) de los Derechos de los Niños.

A raíz de esta resolución, fue hecha la recomendación de que se celebrara permanentemente, en todos los países, el Día del Niño, y se sugirió a los gobiernos, que lo celebraran en la fecha y forma que cada uno considerara más conveniente.  En Panamá, se celebra el tercer domingo del mes de julio de cada año, fecha que fue instituida por la primera dama Vivian de Torrijos en el 2004, bajo la presidencia de Martin Torrijos. Se celebra con diferentes festejos o actividades en la comunidad, escuela, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, de manera que la ocasión pueda aprovecharse para que se promueva el bienestar, los derechos y obligaciones del niño y también reforzar los valores que se le inculcan.

Entre las actividades que se realizan, hay deportivas, culturales, artísticas, lecturas; las ONG entregan regalos, los medios de comunicación hacen noticieros infantiles entre otros.  Aunque esto parezca ser algo muy simple, tiene un alto valor y estimación. Los niños son los portadores de la herencia que los hombres de hoy, dejan como sucesión, para que los rumbos de las naciones sean encaminados y se supone, que debe ser de la mejor forma. Los niños perciben las cosas y las expresan de modo muy especial y diferente a todas las edades.

Para los niños, el jugar se entrelaza con el aprender y el ser felices y esperan recibir de los adultos que los rodean, lo mejor: atención, amor, comprensión y demostración notoria de todo lo anterior.  Aunque hayamos tenido días difíciles, los niños reciben con amor, y gratitud, nuestras demostraciones de afecto, a pesar de los momentos difíciles; un niño puede enseñarnos a sonreír con libertad, facilidad y sencillez; puede pedir con gran entusiasmo lo que desea y mostrarnos cómo puede ocuparse en tantas cosas de las que aprende.

Es responsabilidad nuestra como adultos, respetar y hacer respetar sus derechos. Cuidar de que sean guardados física, emocional, intelectual y espiritualmente. Hay que dedicarles atención todos los días, no un solo día, asegurando de esta manera, que sean formados hombres y mujeres de un futuro mejor para todas las naciones.  Los niños y las niñas, necesitan aprender cosas dignas y sentir que reciben amor y seguridad; no ser discriminados por su estatus social, económico, ni étnico.  Tienen derecho a ser tratados como niños y a ser guiados por una familia, en un ambiente de convivencia en tolerancia, armonía, paz y alegría, porque de esa manera, tratarán a otros, también afectuosamente y en una forma digna. Recordemos que el amor y la comprensión que brindemos a nuestros hijos, será el mismo que ellos a su vez proporcionen a los que les rodean.

Es propicia la fecha para para reflexionar acerca de qué estamos haciendo por el cumplimiento de los derechos de nuestros niños y niñas. ¡Cuánta violencia e inseguridad rodean a nuestros niños, niñas y adolescentes!  Todos somos en alguna medida, responsables de esta gran tarea: proporcionarles a nuestros niños y niñas, un ambiente de seguridad, estímulo, esperanza, aprendizaje sano y libertad de vivir, en un país que lo mire con solidaridad y sobre todo con amor.

En nuestro país, realizamos diferentes presentaciones típicas y juegos también, mediante los cuales los niños y niñas socializan y rescatan nuestras raíces, de una manera amena, recreativa y divertida, lo cual es también de mucha importancia para preservar la cultura de nuestro país.  Son actividades que procuran resaltar lo importante que son nuestros niños y niñas; en fin, es un día dedicado a los más pequeños, que como dijimos, representan el futuro de nuestra nación.

 

“Ayer ya pasó. Mañana está por venir. Sólo tenemos hoy.  Si ayudamos a nuestros hijos a ser lo que debe ser hoy, tendrán el valor necesario para enfrentar la vida con más amor.”     Madre Teresa de Calcuta.

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